El pastís landés

¡nuestra magdalena de Proust!

Infaltable al término de la comida, es el postre de todas las generaciones.

Semicocido o dorado al anís o al ron, todos los sibaritas están de acuerdo: el pastís se disfruta sin moderación.

En las familias landesas se transmite de madre a hija o de abuela a nieta, garabateada en un trozo de papel amarilleado por el paso del tiempo o delicadamente redactada en el cuaderno de recetas.

Una cosa es cierta: se conserva como el santo grial. Yo he probado esta y os la aconsejo.

Receta del pastís landés

¡Fácil y económico!

Para 6 personas

1 kg de harina

100 g de mantequilla

8 huevos

250 g de azúcar en polvo

20 g de levadura de panadería

10 g de sal

Unas gotitas de aroma de vainilla

3 cl de anís (pastís) o algunos granos de anís estrellado

  1. Diluir la levadura en un poco de agua templada.
  2. Hacer una masa madre con 200 g de harina, la levadura y agua.
  3. Disponer en un plato hondo enharinado.
  4. Cubrir con un paño y dejar levar a temperatura ambiente durante 2 horas.
  5. Realizar la masa haciendo una corona con el resto de la harina.
  6. Batir ligeramente los huevos con el azúcar y la sal hasta que la mezcla esté espumosa.
  7. Incorporar a la corona de harina los huevos batidos, la mantequilla blanda, el aroma de vainilla, el pastís o los granos de anís.
  8. Trabajar la masa unos minutos y añadir la masa madre hasta obtener una masa bastante firme.
  9. Añadir un poco de agua si es necesario para lograr una masa más firme.
  10. Engrasar con mantequilla un molde de brioche y llenarlo hasta la mitad.
  11. Dejar levar hasta que la masa suba a los ¾ del molde.
  12. Pintar con yema de huevo, hacer cortes en cruz en la masa y espolvorear con azúcar «de quebrados».
  13. Cocer en horno moderado durante 45 minutos.

Delicioso en el desayuno o la merienda, y tradicionalmente servido como postre, acompañado de una crema de vainilla casera…

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